¿Listo para ir más rápido?
Lo que nos preguntan antes de contratarnos
Delfín es una agencia de servicios digitales que funciona como dos unidades. Delfín Media se encarga del marketing: estrategia, contenido, redes sociales, web y campañas pagadas. Delfín Force se encarga de la ejecución: asistentes virtuales pre-entrenados, operaciones de back-office y automatización de procesos. La mayoría empieza por una y suma la otra.
Media se ocupa de conseguir atención y convertirla en demanda. Force se ocupa del trabajo que hay detrás de esa demanda. Si tu problema es que nadie sabe que existes, necesitas Media. Si tu problema es que tu equipo se ahoga en operaciones, necesitas Force.
Un profesional remoto dedicado que pasa a formar parte de tu operación, no un freelance por tareas. Aprende tus procesos, usa tus herramientas y te reporta a ti. La diferencia con contratar en local es coste y velocidad; la diferencia con un marketplace es continuidad.
Unas 48 horas desde que se acuerda el alcance. Los asistentes llegan pre-entrenados en las herramientas que ya usa la mayoría de los negocios, así que el onboarding va de aprender tus procesos concretos, no de enseñar lo básico.
Dedicado. Un asistente, tus procesos, tus herramientas, tu horario. Esa es toda la diferencia con un marketplace, donde quien atiende tu bandeja el martes puede no ser quien la atendió el lunes, y nada se acumula.
Las repetitivas, las que solo están documentadas en la cabeza de alguien, y las que te roban tiempo del trabajo que solo puedes hacer tú. Bandeja y agenda, cotizaciones, facturación, seguimiento de pedidos y reportes son las primeras cuatro semanas habituales. El trabajo de criterio se queda contigo.
Contra los resultados acordados al principio, no contra horas registradas. Normalmente horas devueltas a tu equipo, tiempo de respuesta, tasa de errores o retrabajo, y cuántos procesos quedan documentados y automatizados. El reporte es mensual y pone cada número al lado de la decisión que debería informar.
Sí — en toda Latinoamérica y Estados Unidos. Delfín está en Caracas (UTC−4) y trabaja de forma asíncrona, y por eso el modelo operativo está construido sobre comunicación escrita clara en vez de horario compartido. Las zonas horarias de Estados Unidos y Latinoamérica solapan varias horas con la nuestra cada día laborable.
Español e inglés. El trabajo de cara al cliente, los reportes y el contenido se pueden entregar en cualquiera de los dos, y varias cuentas funcionan en bilingüe.
Mensual, con un alcance definido por colaboración en vez de una cuenta de horas. El alcance se acuerda antes de empezar y se revisa según evoluciona el trabajo. No hay amarre largo: la idea es que mantenernos sea una decisión que vuelves a tomar, no una en la que te quedas atrapado.
Una conversación sobre dónde está atascado el negocio, acceso a las herramientas implicadas y una persona de tu lado que pueda decidir. Nada más. La llamada de descubrimiento es gratis y no lleva presión pegada.